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Las iglesias de Cristo os saludan
(Romanos 16:16)
(Esta página es auspiciada por
el Ministerio de la Planificación Estratégica)
¡Dios le bendiga! Gracias por accesar nuestra página. Nos da mucha alegría poder compartir con usted algunas enseñanzas de nuestro Salvador y Señor. Siempre debemos tener presente que el fin del mundo se está acercando. Cristo nuestro Señor y Salvador está a las puertas. Como Su pueblo y Sus representantes en la tierra tenemos que esforzarnos aún más para alcanzar a los perdidos con la predicación del “evangelio de Cristo a cada criatura".
Vivimos en un mundo dónde existe una gran crisis espiritual. La iglesia no ha sido la excepción. Muchas sectas religiosas están plagadas de corrupción, amor al dinero e inmoralidad. Los escándalos han hecho que muchos feligreses se aparten de su fe.
La historia no es nueva. A través de los siglos son muchas las barbaridades
cometidas en el nombre del Señor. No pretendemos justificar ni condenar a nadie,
sino compartir las enseñanzas de Cristo y de aquellos hombres
inspirados por el Espíritu Santo de Dios. Las Escrituras son útiles para
enseñarnos cuál es la verdadera voluntad de Dios. Pueden hacernos “sabios
para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús”.
Dios es un ser de orden. Él no es el culpable de tanta corrupción. Su deseo es que todas las personas se salven. Su plan eterno de redención lo llevó a cabo cuando con mucho dolor permitió que Su Unigénito Hijo muriera crucificado como un delincuente en el lugar que usted y yo deberíamos ocupar.
Jesucristo mismo ilustra esta realidad en la parábola de los labradores malvados (Mateo 21: 33-44). La interpretación de estos símbolos no es nada difícil, pues Cristo de cierto modo estaba prediciendo lo que le sucedería dentro de muy poco tiempo. El “padre de familia” es Dios mismo. La “viña” o
“finca” es el mundo. Los “labradores
malvados” son aquellos que rechazaron a Cristo y al mensaje divino que predicó. El “hijo”
sin lugar a dudas se trata de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien los labradores mataron.
Amargo fue para Dios este suceso; pero tenía que suceder así conforme fue
profetizado en el Antiguo Testamento. El apóstol Pedro dice “Los profetas que anunciaron la gracia reservada para ustedes, estudiaron y observaron esta salvación. Querían descubrir a qué tiempo y a cuáles
circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando
testificó de ante mano acerca de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que
vendría después de éstos.” (1 Pedro 1: 10-12).
El Plan de Dios fue confeccionado antes de los tiempos de los siglos pero el
cumplimiento sería a su debido tiempo (Gálatas 4:4). Cuando todo estuvo
dispuesto conforme a la voluntad de Dios se cumplió con la manifestación de Cristo quien sacó a la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio. “El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y vimos su gloria”
según lo expresa el apóstol Juan (Juan 1:9-14).
Cristo nuestro Señor vivió una vida intachable. Siempre fue oportuno y estuvo dispuesto a satisfacer todas las necesidades humanas. Hizo una diferencia en la vida de todo aquel que se encontró en su camino. Nunca envió a nadie con las manos vacías, llevaron siempre algo que él les hizo o les dijo. Reprendióa los hipócritas y alabó a los que verdaderamente mostraron fe. Hasta un
malhechor fue beneficiado en el último momento antes de morir crucificado.
Después de resucitar animó a sus seguidores a predicar su evangelio. Subió al cielo, desde dónde todavía trabaja preparando lugar para los que obedecen su Palabra.
Hoy mas que nunca, más personas necesitan escuchar acerca del plan de
Salvación que Dios el Padre ha diseñado para atraernos a Su Hijo Jesucristo.
Necesitamos difundir el evangelio para que las personas reconozcan que Cristo dio su vida preciosa por amor a esta humanidad. Sufrió una cruel muerte en la cruz del Calvario para redimirnos de todo pecado.
Pero amado, el evangelio ha sido un tema poco entendido por muchos. Aun con la claridad con que la Biblia explica lo que es el evangelio, muchos son los que resienten la enseñanza traída por los apóstoles. El apóstol Pablo es el que trata el tema con mayor claridad. Según su primera carta a la iglesia en Corinto nos enseña: que el evangelio es: la
muerte, la sepultura
y la resurrección de nuestro Señor
Jesucristo (1 Corintios 15:1-4). Esa fuero las
buenas nuevas de salvación difundidas por los apóstoles en el
primer siglo. Ese es “el
poder de Dios para salvación” Romanos 1:16-17) Esta es la
noticia que según el apóstol Pablo debe ser creída, y en ella se debe perseverar por que sino se cree en vano.
Son tantos los mensajes de salvación que se predican hoy día que se hace necesario volver a la Biblia. No pocos son los que cuestionan la capacidad del bautismo
en agua para el perdón de los pecados. Pero amado, quisiera preguntarle, ¿alguna
vez a escudriñado en las Escrituras el tema del Bautismo en agua? ¿Sabe cuál es su propósito? ¿Sabe el motivo por el cuál Cristo se bautizó? ¿Sabe por qué el apóstol Pablo, el carcelero de Filipos, Lidia de tiatira, el eunuco etíope, los tres mil judíos y eunucos en el día de Pentecostés y otros tantos se bautizaron en las aguas? ¿Sabe por qué Jesús le dice a Nicodemo: “el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios”? ¿Sabe usted qué es “nacer del agua? ¿Sabe usted qué es nacer del Espíritu? Éstas y otras
muchas preguntas pueden ser contestadas por la Palabra de Dios. Sin quitarle ni añadirle.
Le animo a escudriñar las Escrituras. A saber lo que verdaderamente la Biblia enseña acerca de cómo usted puede obtener la salvación de su alma, el perdón de sus pecados, cómo debe usted adorar a Dios en "Espíritu
y en Verdad", y cómo agradarle con todas las fuerzas de su
alma. Comuníquese con nosotros a la siguiente dirección: colonjuan@bellsouth.net
.
¡Dios le bendiga y le
guarde!